Actualmente se habla de que los datos son el petróleo de esta década. Al conocerse esta valiosa importancia, comienzan a proliferar los ciberataques.

La llegada de la contingencia sanitaria por el virus SARS-COV 19, derivó en un completo traslado al uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) para seguir con las actividades empresariales, acción que favoreció los ciberataques y puso en tema de conversación qué tan informados y protegidos estamos ante estos ciberdelitos.

El tema se enfocó en una gran pregunta: ¿Existen leyes que nos protegen y regulan la ciberseguridad en el país?. En caso de una respuesta positiva, ¿Están actualizadas ante el aumento del uso de las TICs en los últimos años?

La respuesta es que sí existen leyes, sin embargo falta actualización y mucha más regulación.

Lo que hace a México un blanco vulnerable para los ataques cibernéticos es la falta de un marco regulatorio sólido e innovador, que se mantenga actualizado con los avances de la transformación digital, la falta de programas en ciberseguridad efectivos (defensa y resiliencia cibernética) y por último pero de una gran importancia una baja cultura de concientización sobre la importancia de la ciberseguridad.

El 79% de los ciberataques durante el 2020 se efectuaron en contra de pymes, lo que resalta de este dato es que no se necesita ser una corporación de gran tamaño para ser blanco de estos delitos. Toda empresa puede ser víctima por lo tanto debe poner a la ciberseguridad en un plano primordial.

En México es necesaria la creación de un organismo que integre al sector privado, educativo y al gobierno para coordinar el como prevenir, investigar, accionar y sancionar los temas de la ciberseguridad.

Publicado por: Liz