Los largos procesos burocráticos que se llevan a cabo dentro de las administraciones públicas requieren una actualización orientada al uso de tecnologías de la información que ayuden con la automatización y simplificación de trámites. Bajo esta premisa surge el e-gobierno que se define como “el uso de información y tecnologías de la comunicación en la administración pública, combinado con el cambio organizacional y nuevas destrezas, con el fin de mejorar los servicios públicos a través de políticas públicas fortalecidas”.

La ejecución de esta solución demanda no solo el uso de las TICs, sino también la reingeniería de los procesos administrativos públicos, la simplificación de las estructuras administrativas y la adopción de estrategias de ejercicio y control del gasto y sus ejecutores. Al igual que una estratégica y completa capacitación del personal que realizara las actividades.

La adopción del e-gobierno tiene la enorme ventaja de aumentar la capacidad institucional de provisión y entrega de bienes y servicios a fin de cumplir, a través de los programas de gobierno, con lo prometido a los ciudadanos. Al tener un mayor control de los recursos y de la información de la ciudadanía, los programas sociales se pueden estructurar de manera más ágil. En cuanto a la adquisición de bienes y servicios por parte del gobierno, los procesos de litigios se desarrollan con mayor rapidez y estructuración, haciendo que las empresas privadas cumplan con lo requerido.

La adopción del e-gobierno entraña tres grandes orientaciones:

  • Mejorar el intercambio de información en la provisión de bienes y servicios a los ciudadanos y a las empresas;
  • Mejorar la operación del gobierno en términos de su eficacia y eficiencia incluyendo la operación intergubernamental y;
  • Mejorar la participación social.

Estas orientaciones comprometen desarrollar procesos gobierno-ciudadano de mejor acceso e inclusión, protocolos gobierno-empresas en la adquisición de bienes y servicios y procesos gobierno a gobierno.

El e-gobierno es una excelente oportunidad para los gobiernos de mejorar. En México la adopción de TICs, se encuentra en un nivel muy primario, uno de los primeros pasos ha sido la iniciativa de la Cámara de Diputados a través de la Comisión de Vigilancia para establecer el buzón de auditoría, esto constituye un paso certero para fiscalizar el gobierno digital, sin menoscabo de su uso para aplicarlo a las transacciones que se llevan de manera tradicional. Esto abre las puertas para potenciar el uso de nuevas herramientas digitales.