Una contraseña segura permite proteger nuestra información personal, correos electrónicos, archivos y contenido personal, evitando que otra persona puede tener acceso a nuestras cuentas.

Un estudio realizado por una empresa de ciberseguridad descubrió que es relativamente fácil para un ciberdelincuente hackear una contraseña. Según los datos obtenidos de esta investigación, cualquier password con hasta seis caracteres, independientemente de si se incluyen números y símbolos, se puede descifrar casi al instante. Lo mismo ocurre con las contraseña que tenga siete u ocho caracteres, pero que esté compuesta sólo de números o letras minúsculas. Y si esto no fuera lo suficientemente grave, las passwords de ocho caracteres solo aumentan el tiempo que tardará el delincuente en hackear una contraseña, pero lo logrará. Los passwords de ocho caracteres se pueden adivinar en un máximo de 39 minutos.

Usar la misma contraseña en todas las cuentas es uno de los errores más comunes que se cometen, los ciberdelincuentes aprovechan las vulnerabilidades de sitios web que a las personas no les importan tanto, como por ejemplo foros, blogs, restaurantes o cualquier sitio que tenga muy poco uso, estos sitios comúnmente tienen políticas de ciberseguridad muy débiles.

Los hackers suponen que la misma contraseña que se utiliza para estos sitios es la que se usa en sitios más importantes como bancos, redes sociales, mensajería privada y correos electrónicos.

Los consejos para tener una contraseña con mínimas probabilidades de ser hackeada es utilizar 18 caracteres que incluyan números, mayúsculas, minúsculas y símbolos. Sería algo complicado tener que escribir esta contraseña, por lo que otra opción podría ser una contraseña de 11 caracteres, para esta situación se tomarían alrededor de 34 años en descifrarla.

El consejo más recomendable es hacer uso de la verificación en dos pasos que ya se encuentra disponible en muchos sitios, y se prevé que su implementara en más plataformas.